Cine militante francés en el periodo mudo. I, hasta 1914

Iniciamos una serie de entradas dedicadas al cine militante de diversos países en el periodo mudo, aproximadamente hasta inicios de los años 30. Hemos decidido limitarnos al cine militante por diversas razones. La más importante es que una presentación del cine social en general, o sobre la situación de la clase obrera, sería demasiado extensa. Como lo sería también hablar del cine de izquierdas en un sentido amplio. Ha habido sin duda miles de películas realizadas por directores, guionistas, actores, etc. cuya postura política de izquierdas se ha reflejado en el contenido de la película, pero incluso una mera relación nos llevaría mucho más allá de lo que pretendemos con este trabajo. Nuetro objetivo será mucho más modesto. Nos centraremos exclusivamente en el cine militante, entendido a partir de una premisa básica: que sea el resultado de la acción colectiva de alguna organización o asociación. Esto implica, por otra parte, que no hablemos exclusivamente de la producción, puesto que buena parte de las energías colectivas en determinados periodos se centraron en las otras dos áreas en las que normalmente, junto a la producción, se divide la industria cinematográfica: la distribución y la exhibición.

Reticencias políticas e inicios modestos

Desde su inicio, el cine fue en su origen un arte y espectáculo para un público proletario, pues al imponerse la proyección colectiva frente a la propuesta inicial de máquinas de visionado individual como proponía Edison, esto exigía la exhibición de manera continuada en locales ad hoc, lo que implicaba la existencia de una masa de público lo suficientemente amplia, a la vez que su bajo coste permitía que este fuese de toda clase social. A pesar de los intentos por atraer a la burguesía con propuestas temáticas de una cultura presuntamente más elevada, como los Films d’Art, la mayor parte del público siguió siendo mayoritariamente la clase obrera industrial o de servicios de las grandes ciudades. Es posible que fuese este el motivo de que parte de las primeras películas mostrasen tanto su modo de vida –en noticieros, vistas de lugares e imágenes de la vida cotidiana y laboral– como, en ocasiones, un cierto interés social y político. Ya vimos en una entrada anterior una película sobre la Comuna rodada en 1906-1907, pero puede ser otro buen ejemplo una anterior: La grève (La huelga) rodada en 1904 por Ferdinand Zecca, probablemente como una adaptación de Germinal de Zola. Novela de la que, por cierto, en esa corriente de adaptación de literatura de prestigio en años posteriores, habría una muy buena adaptación en 1913 dirigida por Albert Capellani en 1913. Este mismo director haría también ese  año una adaptación de Los Miserables de Victor Hugo.

A pesar de las reticencias iniciales mayoritarias en el seno del movimiento obrero, algunos de cuyos militantes veían al cine como una distracción escapista en el mejor de los casos y como un instrumento para la policía en el peor –en una movilización en la zona de Reims la policía revisó varios noticieros grabados para poder reconocer a los participantes– la verdad es que muy pronto le vieron posibilidades por su capacidad de agitación y educación. En el tercer capítulo de la tesis de Luiz Felipe Cezar Mundim O público organizado para a lutao: Cinema do Povo na França e a resistência do movimento operário ao cinema comercial (1895-1914) se nos presentan tres ejemplos de actividades de propaganda y educación en las que se utilizó el cine: las universidades populares, la actividad de Emile Kress y la de Gustave Cauvin. Veámoslas con un poco más de detalle.

Creadas entre finales del siglo XIX y principios del XX como medio de autoeducación obrera, las Universidades Populares francesas llegaron a ser más de 230 con más de 50.000 participantes. La primera referencia que encuentra Mundim sobre cine en estas universidades es de 1906, y en 1909 se crea en su seno incluso un grupo de ‘Cinéma Social’, aunque no parece tener demasiada actividad. En un congreso de 1910 diversos participantes se preguntan sobre las posibilidades que el cine puede ofrecer para la educación del pueblo.

La segunda experiencia tiene más entidad pues la lleva a cabo alguien que trabajaba en el mundo del cine. Se trata del proyeccionista socialista Émile Kress. Fue secretario general del Syndicat Français des Exploitants du Cinématographe, autor de diversas obras entre las que destaca la conferência De l’Utilité du Cinématographe dans l’Enseignement, y es posible que participase en el que podría ser la primera película militante, Pourquoi la guerre, aunque existen dudas de que finalmente llegase a realizarse.

Y en estos primeros antecedentes contamos por último con las campañas de agitación del, en aquella época próximo al anarquismo y al socialismo revolucionario Gustave Cauvin (1886-1951). A partir de 1911 Cauvin, tras comprar un proyector, realiza diversas giras por locales sindicales y centros de reunión obreros del país para dar conferencias acompañadas de sesiones de cine centradas en los tres temas que más le interesan: la lucha contra el alcoholismo, la defensa de un cierto neo-malthusianismo que propugnaba limitar el crecimiento de la población, y el antimilitarismo, muy centrado a partir de 1912 en la lucha contra una nueva ley que establecía un servicio militar de 3 años. Cauvin resumía su propuesta con el lema «Trois fléaux: alcool, familles nombreuses, trois ans!» Una sesión típica, a la que acudían habitualmente más de 500 espectadores, constaba de la proyección de algún corto cómico, para atraer al público, conferencias del propio Cauvin u otros especialistas en los temas citados, y la proyección de películas como Les victimes de l’alcoolisme o L’assommoir. De la primera hay una versión de Ferdinand Zecca de 1902, que es la que presentamos a continuación, de apenas cinco minutos, pero de la que Gérard Bourgeois hizo una nueva adaptación de 34 minutos en 1911 con el título de Les victimes de l’alcool. L’assommoir (La taberna) era una muy buena adaptación del relato homónimo de Zola dirigida por Albert Capellani en 1909 que podemos ver en esta entrada de Archive.org. Algunos otros títulos proyectados por Cauvin serán: Vues comiques et scientifiques ; Enfers sociaux, paradis bourgeois ; Nice, séjour d’actionnaires parasites ; Protestations contre la guerre, les armements et les trois ans : deux cent mille Parisiens manifestent au Pré-Saint-Gervais, trois cent mille Allemands manifestent à Leipzig.

La práctica de Cauvin parece haber dado sus frutos, y pronto, a lo largo de 1913, diversas sociedades obreras deciden la creación de salas de proyección e incluso la compra de proyectores: en la Bourse du Travail de Reims; la Maison du Peuple de Monthermé; la cooperativa “Chez Nous” en Puteaux, suburbio de Paris en el antiguo departamento de Seine, como “Cinéma Champêtre” al aire libre; en Fougères en el oeste del país en la región de Rennes; en las sesiones de la Bourse du Travail en Plaisance, Paris; en el Grand Cinéma des Petits Bonshommes de la Ligue ouvrière de la protection de l’Enfance; o en Angers, como Cinéma-Populaire de la Unión de los Sindicatos de Maine-et-Loire.

LE CINÉMA DU PEUPLE

Finalmente, en julio de 1913, se daría un paso más en el uso de la cinematografía por parte del movimiento obrero con la creación de la cooperativa de carácter anarquista ‘El cine del pueblo’. Su formación sería anunciada en el congreso nacional de la Fédération Communiste Anarchiste (FCA), formalizandose estatutariamente el 28 de octubre de ese mismo año. El objetivo, además de celebrar fiestas con proyecciones cinematográficas, era la realización de sus propias películas. Entre sus promotores encontramos a Robert Guérard,E. Chevallier, Yves Bidamant y G. Cauvin, del que acabamos de ver su tarea como propagandista a a través del cine.

La formalización legal tendrá lugar el 6 de noviembre de 1913 con la creación de una ‘sociedad anónima de capital variable’ con un capital social de 20.000 francos dividido en 800 acciones de 25 francos cada una. Cada colaborador podía adquirir un máximo de 15 acciones. La sede estará radicada en  la Maison des Syndiqués, edificio en el 17º arrondissement que había sido adquirido y reformado por la Union des Syndicats en 1909 para albergar actividades sindicales diversas. Constará de un Consejo Administrativo de 15 nombres (Laisant, Guérard, Pera, Bidamant, Chevalier, Cauvin, Benoist, Sirolle, Boisdin, Séguin, Martinet, Claimour, Sastre, Tilly (Henriette) y Oustry), aunque no todos desempeñarán una actividad directa en su funcionamiento.

A partir de un informe de la policía, que la vigilaba estrechamente, quedan explícitos sus objetivos: «producir films cinematográficos a través de los aparatos apropiados, en salas alquiladas para este fin» y distribuir films, ya sea alquilándolos o vendiéndolos, con perspectiva revolucionaria, para las organizaciones de trabajadores y para particulares, enfatizando la voluntad del ‘Cine del pueblo’ de «combatir la guerra, el chauvinismo, el nacionalismo y la moral burguesa exaltados en la cinematografía actual». Además, «el alcoholismo será extinguido y las ideas neomaltusianas enseñadas a los espectadores».

Aunque no está muy clara la capacidad real de movilización que tuvo la cooperativa, no hay duda de que suscitó el interés de numerosas sociedades obreras que escribían para interesarse por sus actividades y pedían la autorización para crear grupos análogos. E incluso tuvo una cierta repercusión internacional, con informaciones de contactos en Bélgica, Holanda, Luxemburgo e Italia.

La sociedad presentaría su primera película, Les Misères de l’Aiguille, en enero de 1914, en la fiesta del día 18 en el salón de las Sociétés Savantes, aunque ya el 7 de diciembre de 1913 habían organizado, por iniciativa del Sindicato General de los Trabajadores del Calzado, en la Bourse du Travail –Salle Ferrer, una fiesta en la que por primera vez hicieron proyecciones cinematográficas, con la programación de una hora de “filmes sociales y divertidos”, complementada con la presentación del grupo de cantores La Muse Rouge, y una ‘conversación’ con el miembro de Cine del pueblo L. Oustry, sobre la “Utilidad del Cine del pueblo». La música estuvo presente en todas las fiestas del grupo.

En enero de 1914 se celebraron dos fiestas más, una parcialmente frustrada en febrero, tres en marzo y una final en mayo. La asistencia osciló entre las más de 2.000 personas que acudieron a la conmemoración de la Comuna  y las 300.

En la del 21 de marzo, además de la proyección de Les Misères, se estrenó la segunda película del grupo, Les obsèques du Citoyen Pressensé, cobertura del funeral de Francis de Pressensé, dreyfusard, creador de la Liga de los Derechos del Hombre, importante militante y deputado socialista francés. Curiosamente, uno de los oradores principales fue el intelectual ruso socialista Lunacharski.

Sin duda la fiesta más importante fue la del 28 de marzo, en la que se estrenaron el resto de películas que llegaría a realizar la cooperativa: su visión sobre a Comuna de 1871, Victime des exploitées! y Le Vieux Docker. La parte musical estuvo a cargo de Méristo, del grupo Chanson du Peuplee Charles Albouy, de Concerts Colonne. Hubo también un debate sobre la Commune con Zéphirin Camélinat, veterano y director de la casa de la moeda creada en la Comuna, y finalmente la representación de un grupo teatral de la obra Client sérieux, de Courteline. Tal como hemos indicado, hubo más de 2.000 asistentes a la fiesta.

Cabe destacar la voluntad antisectaria del grupo, que contaba entre sus miembros con gente tan diversa como un cantante socialista del SFIO, Montéhus, otro anarquista de la FCA, Robert Guérard; un cooperativista socialista, Paul Benoist; un sindicalista anarquista, Yves Bidamant; un matemático famoso, Charles-Ange Laisant; una anarquista individualista, Jane Morand; y un obrero, Émile Rousset, célebre por denunciar las torturas y la muerte de un colega en el ejército.

Conocemos otros proyectos cinematográficos previstos tras la realización de estas primeras cuatro películas, que probablemente ninguno de ellos llegase a realizarse con el estallido de la Primera Guerra Mundial en agosto de 1914. Uno de ellos, Biribi, probablemente basado en la novela homónima de Georges Darien sobre las durísimas condiciones de los presidios militares franceses en el norte de África. El otro, un homenaje al pedagogo anarquista Francesc Ferrer i Guardia, aunque con una curiosa confusión entre catalán e italiano el título anunciado era Francesco Ferrer. Estaba previsto, por último, la realización de L’hiver, plaisirs de riches! Souffrances des pauvres!, de la que no hemos encontrado más datos, y Les Actualités ouvrières, que imaginamos hubiera sido una especie de noticiario sobre movilizaciones obreras.

Veámos ahora con un poco más de detalle cada una de las películas realizadas por el grupo.

Les misères de l’aigulle

La película había sido encargada inicialmente a uno de los miembros de la cooperativa, el cantante Robert Guérard, pero pronto hubo discrepancias por el salario que este pretendió cobrar tras diez días de trabajo y por la valoración de la mayor parte de los asociados de que Guérard «no tenía el menor talento artístico». Finalmente, la película acabaría siendo dirigida por Raphaël Clamour(1885-1943), conocido artista de teatro y habitual de los medios militantes. Cabe destacar que en esta película tuvo su primer papel como protagonista la luego famosísima Musidora. La fotografía estuvo a cargo del anarquista español Armand Guerra, que como luego veremos, sería el director de un par más de producciones de la cooperativa.

Aunque la película presuntamente está dedicada a la explotación de las miles de costureras que trabajaban por un salario ínfimo en París, llevándolas incluso a la idea del suicidio, lo cierto es que, unido a una gran precariedad técnica y a que en la primera exhibición el proyector no tenía la potencia de luz suficiente, la película no gozó de demasiado éxito. Pero juzgad vosotros mismos:

Les obsèques du citoyen Francis de Pressensé

Como hemos comentado anteriormente, se trata de la grabación del entierro del destacado militante Francis de Pressensé. No se ha conservado.

L’Hiver! Plaisir des Riches! Soufrance des pauvres!?

De esta película, producida a finales de enero de 1914, la única información que tenemos es la que aparece en prensa, recogida en el libro de Mundim:

«L’Hiver! Plaisir des Riches! Souffrance des pauvres! Son los placeres del patinaje. Es Gérardmer y las bellezas del invierno, hermosas damas bien vestidas que aprovechan al máximo su ocio. Por el contrario, esta es la pared Père-Lachaise. Las largas filas de desafortunados esperando durante horas, temblando, por una sopa magra. Gente raquítica, solo en la piel … La miseria está ahí en toda su fealdad. (…) Y esto vale más que un discurso para fulminar el sistema social actual.»
ALMEREYDA, Miguel. Le Cinéma du Peuple. Le Bonnet rouge, 28/02/1914, p. 15.

La Commune

Dedicamos recientemente una entrada a esta película, por lo que no nos extenderemos y nos limitamos a ofrecerla de nuevo:

Le vieux docker

En el origen de esta película se encuentra un suceso ocurrido recientemente en el puerto del Havre y del que alguno de los participantes en El cine del pueblo había participado. Se trataba del “caso Jules Durand”, también conocido como el “affaire Dreyfus del mundo obrero”. En el curso de una huelga de los estibadores del puerto un esquirol había muerto en una riña a la salida de una taberna. El secretario de la sección sindical fue acusado de incitar al asesinato y condenado a muerte. Aunque una fuerte campaña en su favor organizada por la CGT consiguió que fuese liberado, Durand quedó muy afectado psíquicamente y acabó sus días en un hospital psiquiátrico.

No obstante, más allá de este planteamiento general, nada de lo que vemos en la película se corresponde con lo sucedido, más allá de la idea de la explotación de los estibadores. La película narra las dificultades de un viejo estibador al que ya no se le contrata y cómo la desesperación le lleva a asesinar al encargado que lo había despedido.

Será la segunda película dirigida por Armand Guerra.

Victimes des exploiteurs

No tenemos más datos de esta película que su estreno el mismo día que La Comuna y Le vieux docker.

BIBLIOGRAFÍA

La obra fundamental, en la que hemos basado buena parte del contenido de este artículo es:

-Luiz Felipe Cezar Mundim. O público organizado para a lutao: Cinema do Povo na França e a resistência do movimento operário ao cinema comercial (1895-1914). Disponible en formato electrónico [PDF].
Otros libros sobre la materia:
-Isabelle Marinone. Anarchisme et cinéma : panoramique sur une histoire du 7ème art français virée au noir. Hay una versión en línea disponible gratuitamente traducida al portugués: Cinema e anarquia: una história «obscura» do cinema na França (1895-1935)
-Nina Almberg. Les Caméras du Peuple: cinéma et mouvement ouvrier à la Belle Époque. Tesis de 2011.
-Luiz Felipe Cezar Mundim. Le public organisé pour la lutte : le cinéma du peuple en France et larésistance du mouvement ouvrier au cinéma commercial (1895-1914). Histoire. Université Panthéon-Sorbonne – Paris I; Universidade federal do Rio de Janeiro, 2016. Enlace electrónico.

Y los artículos:

-Laurent Mannoni. «28 octobre 1913: création de la société ‘Le Cinéma du Peuple’». En: Thierry Lefebvre et Laurent Mannoni (dir.). L’année 1913 en France, no. Hors série. Revue‘1895’, octobre, p. 100-107. Paris: Association française de recherche sur l’histoire du cinéma, 1993. Enlace electrónico.
-Tangui Perron. «Le contrepoison est entre vos mains, camarades’ –C.G.T. et cinéma au début du siècle». Le Mouvement Sociale, n. 172, Paris: Éditions de l’atelier, juillet-septembre, 1995. p. 36. Enlace electrónico.
-Tangui Perron. «A la recherche du cinéma ouvrier : périodisation, typologie, définition». En: Le cinéma ouvrier en France in «les Cahiers de la Cinémathèque» (cinémathèque de Perpignan), n° 71, décembre 2000. Enlace electrónico.
-Tangui Perron. «Le cinéma militant». Enlace electrónico.
-Nina Almberg, Tangui Perron. «La propagande par le film : les longues marches de Gustave Cauvin», 1895. Mille huit cent quatre-vingt-quinze.Enlace electrónico.
-Jean-Paul Morel. «Lucien Descaves : pour le «Cinéma du Peuple»», 1895. Mille huit cent quatre-vingt-quinze. Enlace electrónico.
-La Commune. [Enlace electrónico]

Yílmaz Güney (1937-1984)

Aunque en España es conocido fundamentalmente gracias a sus dos últimas películas, muy especialmente Yol [El camino](1982), Yílmaz Güney, que moriría poco después de realizar la última, Duvar [El muro](1983), ya en su ‘exilio’ francés, en realidad contaba con una larga experiencia en el mundo del cine, tanto como actor, básicamente interpretando ‘tipos duros’, como en su faceta de director a partir de los años 60. Un crítico estadounidense diría de él que era «algo así como Clint Eastwood, James Dean y Che Guevara combinados».

Hay algunas discrepancias sobre sus orígenes. Considerado por algunos un director kurdo, quizá sería más correcto considerarlo «cortado de sus raíces», como le diría su padre. En una entrevista realizada en 1983 esto sería lo que el propio Güney diría sobre el tema:

«Tengo que decir que soy un kurdo asimilado. Mi madre era kurda, mi padre un kurdo zaza. Durante toda mi infancia, el kurdo y el zaza eran los idiomas hablados en casa. Yo hablé kurdo hasta los quince años. Luego, más tarde, me vi separado de mi entorno familiar, lo que afectó mi conocimiento de mí mismo. En esa época oía discursos que decían «No hay kurdos, no hay idioma kurdo». Pero yo oía a la gente hablar y cantar en kurdo, y podía ver que los kurdos estaban viviendo bajo condiciones muy difíciles. Mi padre era de Siverek. Yo vi Siverek por primera vez cuando tenía 16 años. Fue entonces cuando comprendí quién era. Allí conocí los sufrimientos de una familia desarraigada. Mi padre me dijo: «estás cortado de tus raíces». Y a la edad de 34 pude ir a ver la tierra natal de mi madre, Mouch, la tribu de Jibran. Sürü [El rebaño] es la historia de lo que le pasó a esta tribu.»

Efectivamente, sus padres eran jornaleros agrícolas emigrantes que recogían algodón en la región de Adana, en el sudeste de Turquía, en un paisaje dominado por grandes terratenientes. Su padre, Hamit, se había desplazado allí huyendo de una vendetta entre familias que le había costado la vida a dos de sus hermanos. La familia de su madre, Güllü, del lejano este, había huido a Adana durante la 1ª Guerra Mundial ante el avance de las tropas zaristas. Allí nacería nuestro protagonista aproximadamente en 1937, aunque, por la falta de registros en esa época, él mismo en realidad nunca supo exactamente cuándo. Su nombre real era Yílmaz Pütün, pero para su carrera artística, quizá como homenaje a sus orígenes en esta zona, escogería el apellido Güney, que en turco significa ‘Sur’. Siempre en un ambiente de clase obrera y campesina, Yílmaz trabajaría, además de como jornalero en la recogida del algodón, en diversos trabajos, incluido uno veraniego para la distribuidora And repartiendo películas por la región, según el artículo de Reuben Silverman. En cambio, otras fuentes indican que su trabajo consistía en recorrer las aldeas proyectando películas. «A fuerza de ver y volver a ver la misma película, terminé por comprender el cómo y el porqué de tal o cual plano. Fue una iniciación formidable». También escribía relatos cortos para una revista local, Onüç, y uno de ellos provocaría su primer encontronazo con la justicia al ser considerado propaganda comunista. Se trataba del relato «Tres incógnitas de un sistema desigual», publicado en 1956, cuando todavía estaba haciendo bachillerato. La acusación: haber puesto en boca de una niña campesina, la frase: «¡Si todo el mundo fuese igual, el mundo sería un paraíso!». Cinco años más tarde, en 1961, sería condenado a 18 meses de prisión por ello. En 1957 empieza a estudiar derecho en la Universidad de Estambul pero no asistirá más de un par de meses. Según Silverman había seguido en contacto con el mundo del cine, y al llegar a Estambul había solicitado la ayuda de un joven periodista también procedente de Adana, el futuro novelista comunista Yaşar Kemal. Pero según Coryell, el ser inculpado tras la publicación de uno de sus primeros relatos, lleva a que sea despedido de la empresa en que trabajaba. Dos personajes de la cultura turca acuden en su ayuda. Uno de ellos es el considerado «padre de la cinematografía turca» por su ayuda a otros cineastas jóvenes, Atif Yilmaz. El otro, el ya citado Yaşar Kemal. Ambos, que estaban preparando la película Bu Vatanın Çocukları (1959) [Hijos de esta tierra], le proponen colaborar en el guion. Es posible que exista una confusión o simplemente que la vieja denuncia de 1956 se reactivase durante su estancia en Estambul. El caso es que su participación en el guion les parece tan interesante que deciden contratarlo como segundo ayudante. Finalmente, la ausencia de un actor durante el rodaje le ofrece la ocasión de empezar a trabajar como actor. Para su siguiente película, Ala Geyik [El gamo], y para sorpresa del propio Güney, Yilmaz lo escoge como protagonista. La justificación que le dará el director: «Tú eres el prototipo mismo de un joven campesino. Y además sabes montar a caballo, manejar un fusil, subirte a los árboles. Eres el cazador de ciervos ideal». Comenzará así su carrera de actor, interrumpida en 1961 cuando finalmente, tras el golpe de los militares turcos de mayo de 1960, se celebra el juicio por su relato con ‘propaganda comunista’ y sea condenado a 18 meses de cárcel y seis de exilio interior en la ciudad de Konya e ingresa en prisión. Sería la primera de las muchas veces que conocería el mundo carcelario, pues él mismo afirmaba haber estado en 25 prisiones turcas a lo largo de su vida. Según Silverman, tanto en su estancia en prisión como en su exilio en Konya, Güney contacta con el mundo de los kabadayı, que es como se conocen en Turquía a algo similar al código de honor mafioso en Sicilia. Una imagen y una actitud de ‘hombre duro’ que le acompañaría el resto de su vida tanto profesional como personal.

Tras la salida de prisión se convierte sin ninguna duda en el actor favorito del público turco. Los años 50-70 son la edad de oro del cine turco por lo que se refiere a la producción. En 1966, sólo Hong Kong, India y Japón realizaban más películas, pues los estudios turcos producían más de 200 por año. En 1964 Güney participará en 10 películas. En 1965 en 20. Interpretará a menudo el papel de bandolero rural o de kabadayı, ayudado por ese físico al que antes hemos hecho referencia. Como diría alguno, bien típico de un campesino de Anatolia. Y será precisamente en estas zonas rurales del país donde más éxito tendrán estas películas baratas y violentas. Será el título de una de ellas, Çirkin Kral [El rey feo] (1966) el que le daría el sobrenombre con el que sería conocido. En 1968, otro contratiempo: debe realizar el servicio militar, aunque ya tiene más de treinta años. Entre mayo de 1968 y marzo de 1970 sirve en Sivas y Muş. Aunque son dos ciudades lejos de Estambul, aún se las apaña para hacer ocho películas, grabadas allí o durante sus permisos. Curiosamente, Güney diría de este periodo en el ejército que fue cuando por primera vez pudo leer las obras de Lenin, Marx y Mao, «sistemáticamente», cambiando el enfoque de sus películas como director.

Porque, según Coryell, durante su encarcelamiento a principios de los 60, Güney lo tenía claro: «Mi ambición era ser director, pero yo sabía que tras mi condena eso solo sería posible con una condición: convertirme primero en el actor más popular de Turquía. Llegaría así a mis fines por caminos torcidos.»

Y así fue. Tras el éxito como actor, en 1966 se produce su debut como director con At Avrat Silah [Caballo, mujer y pistola], seguida en 1967 por Benim Adým Kerim [Mi nombre es Kerim] y Bana Kursun Islemez [Las balas no pueden conmigo]. Como vemos por los títulos, trabaja en los mismos géneros que le habían vuelto tan popular: dramas de venganza rural y thrillers. De este periodo destacan dos películas: Seyyit Han [Seyyit Han es el nombre del protagonista, y en inglés sería conocida como The Bride of the Earth] (1968) y Aç Kurtlar [Lobos hambrientos] (1969). Según Ebiri, al que seguiremos en el análisis de las películas de Güney a partir de ahora, «Ambas obras muestran un marcado naturalismo que las diferencia del resto de películas rápidas de género de la época. Seyyit Han, aunque sigue siendo en esencia un drama de venganza rural, contiene momentos sorprendentes de lirismo tranquilo que sugieren que Güney se estaba familiarizando con el cine de Satyajit Ray y Roberto Rossellini». Los críticos suelen resaltar la semejanza de su estilo, reflejo de las duras condiciones de vida de la clase trabajadora y campesina, al cine italiano e indio de la época.

Pero será en 1970 cuando dirige la que se considera su primera obra maestra Umut [Esperanza]. La película narra las desventuras de un conductor de un coche de caballos con muchos hijos y pocos clientes al que otro desdichado convence para ir en busca de un fabuloso tesoro escondido. El protagonista, interpretado por el propio Güney, cae cada vez más profundamente en el autoengaño, hasta que la película se vuelve irónica, irreal, y a veces hasta amargamente cómica. En palabras de Ebiri, «Estilísticamente, empieza como un ejercicio de total realismo y cambia gradualmente a un registro más mito-poético». No lo suficientemente mito-poético para las autoridades, que la prohibieron por subversiva.

Los años 70 fueron difíciles para Yílmaz Güney. En 1971 los militares dieron otro golpe. En 1972 es acusado de haber ayudado al Türkiye Halk Kurtuluş Partisi-Cephesi [Partido-Frente Popular de Liberación de Turquía], tras haber asesinado en 1971 al diplomático israelí Efraim Elrom. A la espera de juicio por su colaboración con esta organización, Güney fue condenado en 1973 a cinco meses por la posesión de armas sin licencia, durante la preproducción de Zavallılar [Los pobres](1975), y antes de haber terminado Endişe [Ansiedad](1974), que sería finalizada por el ayudante de Güney, Şerif Gören. Durante los siguientes doce años se repetiría este esquema, por el que, generalmente Gören, dirigiría los guiones escritos desde prisión por Güney, quien además controlaría muy de cerca todos los detalles del rodaje. Porque en 1974 sería liberado por una amnistía general tras ser condenado a dos años de su prisión por su colaboración con los militantes del THKP-C, pero para ser inmediatamente encarcelado, en septiembre de ese año, por el asesinato de un juez -o fiscal según otras fuentes- en un extraño incidente en un bar. Aparentemente en una pelea de borrachos. Así lo relata Silverman, aunque es una fuente muy tendente a considerar a Güney poco más que como una caprichosa estrella de cine: «Una tarde de septiembre de 1974, Yílmaz Pütün fue detenido por asesinar a un juez local en un casino turco de la costa. Una pelea entre la mesa de Pütün y la del juez había escalado rápidamente hasta el punto en el que Pütün había sacado una pistola y pedido a todo el mundo que se sentase. Cuando el juez se enfrentó a Pütün, pidiéndole el arma, Pütün le noqueó. Según algunos testigos, el juez cogió una silla y se le acercó de nuevo. En este momento Pütün le disparó». Güney siempre negó haber disparado. Clara muestra de carácter son sus declaraciones al respecto: «Miren, no digo que no pueda matar a un hombre. Podría. Si me encontrase en peligro y esa fuese mi única solución, podría hacerlo. Pero a un tipo borracho que se cae con cada puñetazo, ¿por qué iba a matarlo?» Fue condenado a diecinueve años de cárcel.

Curiosamente, por tanto, las películas más famosas de Yílmaz Güney a partir de este año, Sürü [El rebaño] en 1978, Düsman [El enemigo] en 1979 y Yol [El camino], en 1982, serían ‘dirigidas’ a distancia desde la prisión, incluidas las listas de los planos a rodar e incluso editando desde la cárcel.

Las películas de los años 70 antes de su encarcelamiento siguen la tónica de las anteriores: melodramas y películas de acción como Canlý Hedef [Objetivo vivo] (1970), Umutsuzlar [Los desesperados](1971) y Kacaklar [Los fugitivos] (1971). Pero ese mismo año 71 vuelve a realizar una película notable: Baba [El padre]. El protagonista es una vez más Güney, un trabajador que hace pequeños trabajos para algunos gangsters / hombres de negocios (en el mundo de Güney son intercambiables) e intenta conseguir trabajo en Alemania, pero no puede pasar las pruebas físicas. En ese momento su jefe le propone hacerse responsable de un crimen que en realidad ha cometido él a cambio de que su familia quede bien provista. Naturalmente, esto no sucede, queda abandonada, y tenemos la clásica situación de venganza habitual en sus películas anteriores.

En opinión de Ebiri, «una y otra vez encontramos estos cambios de tono en las películas de Güney. Empiezan como siniestros retratos de la angustia social y entonces viran en direcciones extrañas, a veces contradictorias. Una visión menos generosa sugeriría que Güney no sabe bien qué hacer con sus historias. Que era un muy buen retratista de la desesperación social, pero estaba perdido al desarrollar historias relevantes a partir de eso. Pero los cambios parecen ser demasiado planificados, demasiado deliberados, para ser apuntados como simple insuficiencia. El trabajo de Güney ha sido comparado con el de cineastas del Tercer Mundo como Glauber Rocha o «primitivos» estadounidenses como Samuel Fuller. Pero quizá una comparación más apropiada sea con el cineasta italiano Pier Paolo Pasolini, con el que Güney comparte un clasicismo renegado distintivamente antiutópico. El crítico turco Atilla Dorsay ha descrito las películas del director como tragedias clásicas. Los cambios de tono de Güney podrían ser mejor entendidos bajo esa luz: como en Teorema (1968) y Porcile (1969) de Pasolini, el despertar político a menudo lleva al colapso social y psíquico».

Tras el golpe de estado y para evitar problemas, ese mismo 1971 se retiró a las montañas de Anatolia donde rodó Ağıt [Elegía](1972). Ya en 1974, en el breve tiempo entre su liberación por la amnistía y su nuevo encarcelamiento, Güney dirige Arkadaş [El amigo] (1974) y fue detenido durante el rodaje de Endişe [Ansiedad] (1974). En Arkadaş, Güney interpreta a Azem, un trabajador público que va a visitar a un próspero amigo de su infancia, Cemil, en un trasfondo de decadente tranquilidad de un pueblo de veraneo de clase media alta. Azem, militante con conciencia de clase, se enfurece cuando se da cuenta de que Cemil está abandonando su activismo juvenil. Pronto empieza a adoctrinar a los jóvenes del pueblo en la lucha de clases. En un gran salto estilístico, toda la segunda mitad está ambientada en ambientes rurales pobres, pues Azem lleva a Cemil a su aldea. Cemil se da cuenta de su error y piensa cada vez más en el suicido.

Endişe, por su parte, cuenta la historia de un grupo de trabajadores emigrantes del algodón, como lo había sido la propia familia de Güney. La historia se centra en la figura de Cevher, esta vez no interpretado por Güney, un hombre desesperado por conseguir dinero y así conseguir su libertad al estar implicado en una deuda de honor. Cuando sus compañeros van a la huelga, Cevher no se puede permitir dejar de trabajar. Ebiri piensa que «estilísticamente, Ansiedad es una mezcla extraña. Empieza casi como un documental, tejiendo astutamente sus personajes de ficción en una narrativa estilo verité llena de momentos observados con delicadeza. Pero su segunda mitad es más agitprop, como si Días del cielo de Terrence Malick hubiese sido secuestrada por cineastas soviéticos. A pesar de todo ello, políticamente Ansiedad supone un avance para Güney: su presentación del dilema de Cevher está relativamente libre de didactismo. Los momentos de agitprop de la película surgen como proyecciones más que como algo que se parezca a la realidad. De hecho, el hiper-expresionismo de las últimas escenas de Ansiedad es decididamente irreal: puede haber incluso un tono ligeramente burlón en el retrato de Güney del activismo laboral, como señalando la futilidad de la acción en una sociedad tan represiva.»

Entramos por último en las películas rodadas por Güney y su equipo mientras el director estaba en prisión. A su entrada, quedó inconclusa la película Zavallýlar [Los pobres](1975), protagonizada una vez más por Güney y ambientada en una prisión, donde tres hombres, de los que se explica en la película lo que los llevó allí, esperan no ser liberados al menos hasta la primavera porque no tienen ningún sitio al que ir. Güney tenía planes de continuarla tras su salida de la cárcel, pero acabaría virtualmente abandonada a medias, terminando con un plano congelado del actor.

Sürü [El rebaño], dirigida formalmente por Zeki Okten, retrata las vidas de desesperados campesinos kurdos en el atrasado sudeste. Una familia empobrecida, que ya sufre los efectos de una vendetta con un clan vecino, tiene que transportar un rebajo de ovejas a Ankara, la capital. La narración les sigue desde las desoladas montañas del sudeste a un apocalíptico viaje en tren y finalmente a la gran ciudad. Durante el camino van perdiendo progresivamente todo. Primero, por los sobornos que tienen que pagar a funcionarios y conductores de tren, más tarde por enfermedades y heridas y, por último, por sabotaje. En Ankara la familia queda hecha pedazos por la locura, la muerte y la pobreza. La escena final nos muestra al patriarca de la familia corriendo por la ciudad, buscando desesperadamente a su hijo perdido, un loco más vagando por las calles. Recordemos que Güney decía que esa era la historia de su familia, pero más en general, «de hecho, es la historia del pueblo kurdo, pero no pude usar el idioma kurdo en la película. Si lo hubiese hecho, todos los que colaboraron hubieran sido arrojados a la cárcel».

Düşman [El enemigo], también dirigida por Okten, es el retrato de la desintegración de un matrimonio. Cuenta la historia de Ismail, un joven kurdo que no encuentra trabajo y tiene que dedicarse a envenenar perros callejeros mientras intenta conseguir parte de la herencia por parte de su padre y debe enfrentarse a su malgastadora esposa. El guion también tiene como temas las relaciones greco-turcas y el turismo extranjero. Según Ebiri, «aunque la esposa es vista inicialmente como tonta, avariciosa e infiel, Güney identifica al verdadero culpable como la sociedad en general, forzando a los pobres sin educación a ideales irreales y destructivos».

Y llegamos por fin a la película sin duda más famosa de Güney: Yol [El camino]. El origen es bastante curioso. Las autoridades turcas estaban furiosas por el infernal retrato que se hacía de sus cárceles en la película estadounidense Midnight Express [El expreso de medianoche](1977), así que de alguna manera se vieron convencidos por la idea de Güney de realizar una película sobre las bondades del sistema de permisos carcelarios del país. De hecho, algunos de los militares que aparecen en la película fueron proporcionados por el estado. Sin embargo, según Silverman, a escondidas de las autoridades, Güney estaba enviando copias de las grabaciones a Suecia. El 9 de noviembre de 1981 Yílmaz salió de la prisión precisamente por un permiso de seis días para ver a su madre en la ciudad del este de Muş. Pero se dirigió al sur y el 12 de noviembre escapó a la isla griega de Rodas en un barco de pesca. De allí a Atenas, luego París, Marsella, para llegar finalmente a Zurich cinco días más tarde, volviendo a Francia cuando el gobierno sueco le negó el asilo. La película fue enviada al Festival de cine de Cannes donde ganó la Palma de Oro junto a Missing, de Costa-Gavras. Güney apareció repentinamente para aceptar el premio -en la foto que encabeza esta entrada-. Tras diversos esfuerzos para extraditarlo, el gobierno turco prohibió todas sus películas, le privó de su ciudadanía y añadió siete años más de condena por un artículo escrito dos años antes y considerado «propaganda comunista». La película, como sabemos, cuenta la historia de cinco prisioneros, varios de ellos kurdos, a los que se les conceden breves permisos para visitar a sus familias y que, por diversas razones, no regresan. El paisaje social turco se nos presenta como algo muy poco diferente a la vida entre rejas. La película analiza la desintegración de las relaciones familiares, la guerra civil contra las guerrillas kurdas, y la opresión de las mujeres. En palabras del propio Güney: «En Yol he querido mostrar cómo Turquía se ha convertido en una inmensa prisión semi-abierta. Todos los ciudadanos están prisioneros.»

La última película que realizó Güney, también refleja un ambiente carcelario. No la he visto porque no puedo ver películas en las que se ve sufrir a niños y de eso va precisamente la trama de Duvar [El muro](1983). En la sala nº 4 de un centro de detención en Ankara, los niños viven y trabajan en terribles condiciones. Los niños preparan una revuelta, esperando ser transferidos a una prisión mejor. En palabras de Ebiri, la película es «una descripción sombría de la vida dentro de una prisión turca, filmada en París. La desesperación de Yol no había preparado al público para esta cámara de los horrores: al igual que el Salo de Pasolini, El muro es casi imposible de ver en su descripción de los horrores de la prisión. Gran parte del elenco de Güney eran niños, e incluso la producción de la película resultó demasiado intensa para algunos: un documental contemporáneo realizado para la televisión francesa muestra que Güney fue algo abusivo con su elenco, tratando de provocar una respuesta emocional.»

Poco después de estrenada la película, el 9 de septiembre de 1984, a los 47 años, muere Yílmaz Güney por un cáncer de estómago.

Durante sus estancias en prisión, Yílmaz Güney aprovechó para escribir varias novelas, relatos y los guiones de sus películas que aparecen a continuación en un listado de esta entrada. Pero me gustaría terminar con unas frases de sus Cartas de Selimiye, escritas desde la prisión:

«Mis cartas serán, creo yo al menos, una gota de agua en un mar de cóleras silenciosas. Que otras cartas respondan a las mías, como las mías responden a otras que las han precedido. De España, de Argentina, de Chile, de Brasil, de Asia, de Adana, de Diyarbakir y de Sinop… De las prisiones de Estambul, de Perú, de Bolivia y de todas partes … Por miles, por millones, cartas de pasión, de resistencia…»

Sus libros

Durante sus estancias en prisión, Yílmaz Güney aprovechó para escribir varias novelas, relatos y los guiones de sus películas. En este enlace podemos ver la mayoría, si no todas, sus publicaciones. Este sería el listado:

  • Boynu Bükük Öldüler [Murieron con la cabeza gacha](novela, 1971),
  • Hücrem (relatos, 1975), primer libro de la trilogía escrita entre 1972 y 1974 en la cárcel de Selimiye,
  • Salpa (novela autobiográfica, 1975), segundo libro de la trilogía,
  • Sanık (novela de memorias, 1975), tercer libro de la trilogía,
  • Arkadaş (guion, 1975),
  • Umut (guion, 1975),
  • Umutsuzlar (guion, 1975),
  • Seyyit Han (guion, 1975),
  • Endişe (guion sobre relatos, 1976),
  • Selimiye Mektupları [Cartas de Selimiye] (1976),
  • Bir Gün Mutlaka (guion, 1976),
  • Zavallılar (guion, 1976),
  • Baba (guion, 1977),
  • Aç Kurtlar (guion, 1977),
  • Oğluma Hikayeler [Historias para mi hijo (relatos, 1979),
  • Selimiye Üçlüsü [Trilogía de Selimiye] (Hücrem, Salpa y Sanık),
  • Soba Pencere Camı ve İki Ekmek istiyoruz [Queremos una estufa, cristal de ventana y dos panes](novela, 1980),
  • Yol (guion,1982??)
  • Yunan Bıçağı [El cuchillo griego] (relatos fílmicos).

Sus películas como director

En la entrada sobre Güney en la Wikipedia en inglés aparecen todas sus películas como actor.

At Avrat Silah [Caballo, mujer y pistola](1966)
Benim Adým Kerim [MI nombre es Kerim] (1967)
Bana kursun islemez [Las balas no pueden herirme] (1967)
Seyyit Han [Seyyit Han] (1968)
Pire Nuri [Pire Nuri] (1968)
Bir çirkin adam [Un hombre feo] (1969)
Aç Kurtlar [Lobos hambrientos] (1969)
Umut [La esperanza] (1970)
Piyade Osman [El infante Osman] (1970)
Canlý hedef [Objetivo vivo] (1970)
Vurguncular [Especuladores] (1971)
Umutsuzlar [Los desesperados] (1971)
Kaçaklar [Los fugitivos] (1971)
Ibret [Lección] (1971)
Baba [El padre] (1971)
Acý [Dolor] (1971)
Agýt [Elegía] (1972)
Endise [Ansiedad] (1974) guionista, productor y codirector con Serif Goren
Arkadas [El amigo] (1974)
Zavallýlar [Los pobres] (1975)
Sürü [El rebaño] (1978) guionista, productor; dirigida por Zeki Okten
Düsman [El enemigo] (1979) guionista, productor; dirigida por Zeki Okten
Yol [El camino] (1982) guionista, productor; dirigida por Serif Goren
Duvar [El muro] (1983)

FILMACIONES DISPONIBLES

Hasta ayer por la tarde (28/9/21), todas las películas dirigidas por Yílmaz Güney, excepto la primera, se encontraban en Youtube. Esta mañana parecen haber desaparecido muchas de ellas. Dejo los enlaces por si vuelven a activarse. Hay otro problema: están casi exclusivamente en turco sin subtítulos. Nadie dijo que ser cinéfilo fuese fácil. En Emule se pueden encontrar algunas de estas películas en español, en italiano, o al menos los archivos con los diálogos en un fichero SRT. Indico el idioma disponible en cada título y su disponibilidad en Emule.

At Avrat Silah (1966)

Es solo un fragmento de 1 minuto y no hay ningún diálogo.

Benim Adým Kerim (1967)

Turco, sin subtítulos.


Bana kursun islemez (1967)

Turco, sin subtítulos.

Seyyit Han (1968)

Turco, sin subtítulos.

La película está disponible en Emule, y los subítulos en español en formato SRT, también.


Pire Nuri (1968)

Turco, sin subtítulos.


Bir çirkin adam (1969)

Turco con subtítulos en turco generados automáticamente:


Aç Kurtlar (The Hungry Wolves) (1969)

Turco subt. turco:

Umut (Hope) (1970)

Turco subt. generados.

La película está disponible en Emule, y los subtítulos en español, también.


Piyade Osman (Private Osman) (1970)

Turco


Canlý hedef (Live Target) (1970)

Turco.

Película en VO con subtítulos en inglés en Emule.


Vurguncular (1971)

Turco. Subt generados.


Umutsuzlar (1971)

Turco


Kaçaklar (1971)

Turco


Ibret (1971)

Turco generados


Baba (1971)

Turco.

Película disponible en Emule. Subtítulos en inglés en formato SRT.


Acý (1971)


Agýt (1972)

Turco.


Arkadas (1974)

Turco, subtítulos generados.


Endise (1974)

Turco, subtítulos generados


Zavallýlar (1975)

Turco, subtítulos generados

Película disponible en Emule. También los subtítulos en español.


Sürü ((1978)

Subtítulos en griego y turco.


Düsman (1979)

Turco


Yol (1982)

Turco con subtítulos en inglés.

Hay numerosas versiones disponibles en Emule. Por ejemplo esta en español.


Duvar (1983)

Turco con generación automática, incluida la traducción al español, pero casi ininteligible.

Hay varias versiones disponibles en Emule, como esta en español.

BIBLIOGRAFÍA

(Del artículo de Bilge Ebiri)

Nihat Behram, Yílmaz Güney’le Yasaklý Yýllarýmýz (Our Forbidden Years with Yílmaz Güney), Gendas Kültür, Istanbul, 1998.
Atilla Dorsay, “Arkadas”, Yílmaz Güney Kitabý (The Yílmaz Güney Book), Güney Filmcilik Yayýnlarý, Istanbul, 2000.
Turhan Feyizoglu, Yílmaz Güney: Bir Cirkin Kral (Yílmaz Güney: An Ugly King),Ozan Yayýncýlýk, Istanbul, 2002.
Hasan Kiyafet, Mahpus Yílmaz Güney (Yílmaz Güney the Convict), Doruk Yayimcilik, Ankara, 1996.

Enlaces a artículos consultados en línea

-Bilge Ebiri, «Güney, Yílmaz, Sense of cinema 2005.
-Chris Kutshera, «Kurdistan Turkey: Yilmaz Guney’s last Film, 2016
-Reuben Silverman, «The Realm of the Ugly King, 2014
-Schofield Coryell, «Yilmaz Güney : le cinéaste révolté» CEMOTI, Cahiers d’Études sur la Méditerranée Orientale et le monde Turco-Iranien Year 1995 19 pp. 460-471

La Comuna de París en el cine mudo francés

Empiezo a recuperar diversos artículos sobre cine de izquierdas que he ido publicando en las páginas de Espai Marx. Empezamos

Si hace unas semanas presentamos La nueva Babilonia, de Kozintsev y Trauberg, una de las mejores películas soviéticas sobre la Comuna de Paris –no la única, hubo alguna más–, hoy hablaremos de las dos únicas grabaciones que conozco sobre este acontecimiento realizadas en Francia.

SUR UNE BARRICADE

La primera de ellas es de una etapa muy temprana del cine, en 1906-1907, y es conocida con diferentes títulos: L’enfant sur la barricade, L’émeute sur la barricade, que es el título que aparece en el vídeo que enlazamos, o, simplemente Sur la barricade o Sur une barricade. La autoría es dudosa. Durante unos años se consideró que todas las películas de ficción realizadas por la compañía francesa Gaumont en sus primeros años habían sido dirigidas por Alice Guy, hasta adjudicarle un número increíble de títulos y considerarla la primera directora del cine de ficción, tan pronto como en 1896. No obstante, estudios más recientes han ajustado mucho la cifra de películas dirigidas por esta pionera del cine. Es cierto que hasta 1905, pero no desde 1896 sino probablemente 1900, buena parte de la producción de ficción de Gaumont le corresponde a ella. A finales de 1905 hará un viaje a España para rodar películas sonoras para el sistema Cronofono creado por Gaumont en esos años, ante el conflicto larvado que se había planteado entre su posición en la empresa y la de René Decaux, jefe de los nuevos estudios construidos en París. A la vuelta de su viaje realizará algunas películas más antes de su boda y su traslado a los Estados Unidos en 1907, donde seguirá su carrera cinematográfica a través de su propia productora, Solax Company. Si la película es de 1906, es perfectamente posible que fuese ella la directora. No obstante, uno de los mejores especialistas en su obra, Maurice Gianati, en el capítulo «Alice Guy a-t-elle existé?» de la obra editada por el mismo Gianati y Laurent Mannoni, Alice Guy, Léon Gaumont et les débuts du film sonore, la incluye en la lista de películas que Guy reclamaba como propias, aunque añade como ‘Observaciones’ «Film d’E. Arnaud». Étienne Arnaud es otro pionero del cine francés del que sabemos que estaba dirigiendo en esa época gracias a un cuaderno en el que iba registrando sus grabaciones. No he podido comprobar si esta película está incluida en dicho cuaderno. En cualquier caso, Sur la barricade aparece en el catálogo de Gaumont con el número 1679, y Gianati da como fecha estimada el 12 de agosto de 1907.

Aunque la película se ha considerado que estaba basada en Los miserables, y por tanto en la insurrección republicana de junio de 1832, a través de la figura del niño Gavroche, en realidad es mucho más probable que se corresponda a otra obra de Victor Hugo, en concreto al poema Sur la barricade incluido en el recopilatorio L’Année terrible,  de 1872, dedicado a los acontecimientos de la Comuna. Dicho poema está dividido en dos partes: en la primera se relata como un niño que ha participado en la defensa de la Comuna pide que antes de ser fusilado le permitan ir a entregar a su madre su reloj, con la promesa de volver para que se cumpla la sentencia. Así lo hace, y el oficial al mando impresionado por su gesto le perdona la vida. En la segunda parte del poema, Víctor Hugo hace referencia a los héroes griegos de la Antigüedad griega, a quienes compara con el niño. El poema, en francés, está disponible en Wikisource.

Naturalmente, para ‘dulcificar’ el contenido en tiempos de la Tercera República francesa, fundada después de todo por quienes aplastaron la Comuna, en la película el niño no ha participado directamente en la lucha junto a los Communards, sino que se ha visto implicado involuntariamente cuando iba a cumplir un encargo de su madre. Pero el resto de la narración se corresponde casi exactamente con el contenido del poema.

LA COMMUNE! DU 18 AU 28 MARS 1871

Cartel de la película realizada por el colectivo Le cinéma du peuple.

Nuestra segunda película fue una de las producciones de la sociedad cooperativa de tendencia anarquista ‘Le cinéma du peuple’, creada a finales de 1913. No nos extenderemos demasiado porque dedicaremos una próxima entrada a la historia del cine militante francés antes de la llegada del sonoro. La sociedad realizó varias películas a principios de 1914, pero el inicio de la 1ª Guerra Mundial en agosto de ese mismo año interrumpió su producción, en la que tenian previsto, por cierto, una película sobre la figura de Francisco Ferrer i Guardia.

La película que presentamos a continuación llevaba el título de La Commune! Du 18 au 28 mars 1871, y se proyectó por primera vez precisamente un 28 de marzo, pero de 1914, aniversario de la proclamación de la Comuna de París. Con estos precedentes, que auguraban algo mejor, la verdad es que la película resultó bastante decepcionante. No solo por la falta de medios técnicos y el amateurismo evidente, como por la elección del tema principal. De hecho, escogen uno de los que a priori más reproches podría provocar en el público entre los acontecimientos históricos de la Comuna: el fusilamiento de los generales Lecomte y Thomas. De una forma nada fiel a la historia, por cierto. Se especula con que quizá el objetivo fuese salir de un público limitado al más militante para intentar llegar a la población general. Si es así, y a pesar de que el director la recordaba en sus memorias como un éxito, lo cierto es que no lo fue, a la vez que provocó si no la animadversión sí la decepción de los militantes obreros que acudieron a verla, como nos recuerda Laurent Mannoni en este artículo.

El director de la película fue Armand Guerra, seudónimo del anarquista valenciano José Estívalis Cabo, quien tras un periplo por los Balcanes, Rusia y Alemania recaló en París. En la obra interpreta también los papeles de Thiers y de uno de los generales que acabarán fusilados, Lecomte. Es el que aparece a la izquierda, grotescamente maquillado, en la imagen fija de presentación de la película. Más adelante, Armand Guerra realizaría también alguna película en España en los años 20 y 30, aunque acabaría de nuevo exiliado en París en 1939, donde moriría ese mismo año. El guion fue obra del periodista y novelista francés, también anarquista, Lucien Descaves. Este autor no era la primera vez que se acercaba al tema. En 1901 había publicado La Colonne, una novela sobre el affaire Gustave Courbet y la destrucción de la columna Vendôme, y en 1913, Philémon, vieux de la vieille, también sobre la Comuna.

Los últimos planos de la película abandonan la ficción y se convierten en documentales: vemos a un grupo de la Asso­ciation fraternelle des anciens combat­tants de la Commune reunido ante el Louvre; el muro de la plaza Gambetta en Père Lachaise; y finalmente una bandera con la inscripción «Vive la Commune!».

La Nueva Babilonia, la Comuna de París vista por el cine soviético

Entrada publicada originalmente en Espai Marx.

Hoy se celebra el 150 aniversario del inicio de la Comuna de París. Como pequeño homenaje, hemos pensado en reproducir La Nueva Babilonia (Новый Вавилон), película dirigida por Grigori Kozintsev y Leonid Trauberg en 1929, un clásico del cine soviético:

Kozintsev y Trauberg, junto con otros jóvenes intelectuales, publicaron en 1922 un Manifiesto Excéntrico, creando ese mismo año la FEKS [ФЭКС], Fábrica de Excentricidad o Fábrica del Actor Excéntrico.  Similar a otros movimientos artísticos de vanguardia de la Rusia soviética, como el futurismo, el constructivismo, las propuestas de Mayakovski y Meyerhold, su objetivo inicial era la reformulación de las artes escénicas, y más tarde el cine, mediante la fusión de varias artes consideradas menores: circo, mimo, acrobacia, music hall, etc. Tenemos un ejemplo similar en esa misma época en obras teatrales de Eisenstein como Hasta el mejor escribano echa un borrón, en la que aparece una pequeña grabación conocida como El diario de Glumov a la que ya dedicamos una entrada en otro lugar. Tras su trabajo en el teatro con la obra Matrimonio de Gogol, la primera inmersión en el cine del equipo de FEKS será en el cortometraje Las aventuras de Octiabrina [Похождения Октябрины, Pokhozhdenia Oktiabriny] en 1924, a la que siguieron, junto a un par de cortometrajes más, El capote [Шинель, Shinel] en 1926, de nuevo una adaptación de Gogol -disponible aquí con intertítulos en ruso-, S.V.D., La unión del gran asunto (С. В. Д., Союз великого дела S.V.D., Soiuz velikogo dela), sobre los decembristas rusos, en 1927, -disponible aquí también con intertítulos en ruso- y a continuación la obra que ahora nos ocupa.

Los dos primeros títulos provisionales fueron rechazados por las autoridades soviéticas de la productora de Leningrado. Como comentaban los directores con humor en un artículo de 1928, «Antes se llamaba Asalto a los cielos (Штурм неба, Shturm nieba). Por desgracia, fue rechazado por indefinido y poco convincente. Ahora nos gustaría titularlo La canaille (Каналья, Kanalia). Desafortunadamente, será rechazado por ser demasiado definido y demasiado convincente.»

De nuevo de manera similar a Eisenstein, en el marco de la discusión de un sector de la vanguardia soviética de la época que se oponía al cine de ficción, los personajes son más bien arquetipos, representantes de los diferentes sectores y clases sociales enfrentadas, y su peripecia vital individual no importa demasiado. Recordemos obras de Einsenstein como La huelga, El acorazado Potemkin y, sobre todo, Octubre, para entender el marco ideológico. Como reconocía años más tarde el propio Trauberg, para entender la película había que tener conocimientos previos de los acontecimientos históricos que refleja. El campesinado en el ejército, literalmente, cavando la tumba de los trabajadores de París.

El carácter arquetípico de los personajes se refleja también en la banda sonora, compuesta especialmente para la película por Dmitri Shostakovich. Mientras se utilizan canciones como Ça ira, La Carmagnole cuando aparece el pueblo, para la burguesía reaccionaria se utilizan piezas de opereta como el famoso can-can de Orfeo en los infiernos de Offenbach. El uso de La marsellesa, por cierto, es curioso, porque más que como himno revolucionario aparece como una forma de enardecer a los soldados en contra de la Comuna. Cuando un oficial hace un último intento para que se rindan les apela llamándolos «¡Franceses!» Su respuesta: «No somos franceses, somos comuneros».

I compagni [Los camaradas] de Mario Monicelli (1963)

Que mejor para empezar este blog que con la película que nos ha sugerido el nombre que hemos decidido darle. I compagni fue estrenada en el 35º Congreso del Partido Socialista Italiano, al que en aquel momento estaba próximo Monicelli, aunque en sus últimos años mostró su apoyo a Refundación Comunista. Como en su anterior película La gran guerra, no se trata de una comedia al uso, dado lo amargo de su desarrollo, con alguna trágica muerte incluida. En una entrevista, Monicelli declaró que «la trama es seria o trágica, pero nuestro punto de vista es cómico y con humor. Es un tipo de comedia que surge del hecho que los italianos ven la realidad y la vida precisamente de esta forma».

Entre su estupendo elenco (Marcello Mastroianni, Renato Salvatori, Folco Lulli) podemos destacar la presencia en un papel secundario de la recientemente fallecida Raffaella Carrà.

FICHA DE LA PELÍCULA

Título original I compagni
Año 1963
Duración 128 min.
País Italia
Dirección Mario Monicelli
Guion Mario Monicelli, Agenore Incrocci, Furio Scarpelli
Música Carlo Rustichelli
Fotografía Giuseppe Rotunno (B&W)
Reparto Marcello Mastroianni, Renato Salvatori, Annie Girardot, Folco Lulli, Gabriella Giorgelli, Bernard Blier, Raffaella Carrà, François Périer
Productora Coproducción Italia-Francia-Yugoslavia